Categories
Reports

Young Adult Task Force

English

The 2019 ECCT Annual Convention commissioned a Task Force on Evangelism of and by Young Adults (the Young Adult Task Force) to “… identify successful strategies employed within ECCT and in the wider church, which:(1) provide inspiring worship, community building and engagement in social justice by and for the full diversity of young adults;(2) form young adults as disciples and apostles;(3) engage young adults in ministry and leadership; and(4) use the gifts of young adults to further God’s mission through expanding campus ministries across ECCT, expanding young adult networks across ECCT, and other means.”

We succeeded in forming a Task Force of 31 members, mostly comprised of young adults (see attached list), and the membership was approved by Mission Council in December 2019.  The Task Force convened in January 2020, formed a number of task groups, and began work in earnest.  Our work was complicated by two principal factors. One, given the small number of young adults in ECCT, our group is weighted toward clergy, seminarians, and students engaged in campus ministry.  We quickly came to understand that engaging only people we knew in ECCT, left us somewhat disconnected from young adults who are: less closely engaged with church; those who are not in college; and, given the demographics of ECCT, young adults of color. Two, with the arrival of the pandemic and the necessary preoccupation of our clergy and lay leaders with the immediate needs of their church communities, we needed to narrow our focus on what was achievable.  This became even truer with the arrival of the second pandemic, a new awareness of systemic racism in our communities.

We reached out to the Young Adult Task Force in the Diocese of Massachusetts, which was formed two years ago. It was facing similar challenges and, in response, set more limited goals.  However, we remain committed to the larger goals articulated in the 2019 Convention resolution, so we realized we needed to restructure our effort, to embrace narrower goals during this time, and also to develop the resources to complete the larger agenda set by Convention. Accordingly, we formed a smaller executive team that focused on what we have come to believe is the foundation on which our work needs to be built – an understanding of the breadth and depth of the perspectives, desires and needs of the broad diversity of young adults in our midst, and the ways in which they have found the church responsive to or obstructive of their spiritual journeys.  

Our first project has been to produce a video for Convention which begins to raise awareness of the diversity of young adult perspectives, with the Rev. Helena Martin securing funds from the Episcopal Evangelism Society for production costs.  It should be noted that, in this case, all those interviewed are committed Episcopalians. We believe this is a good start but, nonetheless, we also believe that it is only through a deeper understanding of the diversity of young adult voices that we can then frame practical proposals for how the church needs to change in order to include young adults in our common life.  Given the paucity of young adults in ECCT at present, especially those not in the small group of those most committed to the church, we now appreciate that it will take a greater effort to access and learn from these groups of less well-connected young adults than we originally anticipated.

We also understand that we must gather the best information available on successful strategies which individual communities and dioceses are employing to engage young adults in their common life, and that this also will require greater effort than anticipated, especially as our committed Task Force members continue to navigate the demands of their own parish and community lives in these times. Accordingly, we hope to continue our work for at least one additional year with a new project of gathering information across ECCT and other dioceses on successful strategies for engaging and empowering young adults in the life of the church. This project is outlined in fuller detail in our Resolution to Continue and Complete the Work of the ECCT Young Adult Task Force to the upcoming 236th Annual Convention of the Episcopal Church in Connecticut.

We on the YATF are enthusiastic about the work that lies ahead for our task force and for ECCT as we embrace an emerging church that can include the profound gifts and capacities of young adults.

Submitted by the Co-Facilitators of the Young Adult Task Force

The Rev. John Kennedy
The Rev. Helena Martin
Whitney Batson

Español

La Convención Anual de la ECCT de 2019 designó un Equipo Especial para la Evangelización de y por los Jóvenes Adultos (el Equipo Especial de Jóvenes Adultos o YATF por sus siglas en inglés) para “…identificar estrategias exitosas empleadas dentro de la ECCT y en la iglesia en general, que: (1) ofrecen una adoración inspiradora, la construcción de la comunidad y el compromiso con la justicia social por y para toda la diversidad de los jóvenes adultos; (2) forman a los jóvenes adultos como discípulos y apóstoles; (3) involucran a los jóvenes adultos en el ministerio y el liderazgo; y (4) utilizan los dones de los jóvenes adultos para promover la misión de Dios mediante la expansión de los ministerios universitarios en toda la ECCT, ampliando las redes de jóvenes adultos en toda la ECCT y otros medios”.

Logramos formar un Equipo Especial de 31 miembros, compuesto en su mayoría por jóvenes adultos (véase la lista adjunta), y la composición fue aprobada por el Consejo de la Misión en diciembre de 2019.  El Equipo Especial se reunió en enero de 2020, formó varios grupos de trabajo y comenzó a trabajar en serio.  Nuestro trabajo se complicó por dos factores principales. Uno, dado el reducido número de jóvenes adultos en la ECCT, nuestro grupo se inclina hacia el clero, los seminaristas y los estudiantes que participan en el ministerio del campus.  De inmediato comprendimos que involucrar solo a las personas que conocíamos en la ECCT, nos dejó un poco desconectados de los jóvenes adultos que están menos comprometidos con la iglesia; aquellos que no están en la universidad; y, dados los datos demográficos de la ECCT, los jóvenes adultos de color. En segundo lugar, con la llegada de la pandemia y la necesaria preocupación de nuestro clero y líderes laicos por las necesidades inmediatas de sus comunidades eclesiásticas, necesitábamos centrarnos más en lo que se podía conseguir.  Esto se volvió aún más cierto con la llegada de la segunda pandemia, una nueva conciencia del racismo sistémico en nuestras comunidades.

Nos pusimos en contacto con el Equipo Especial de Jóvenes Adultos de la Diócesis de Massachusetts, que se formó hace dos años. Se enfrentaba a retos similares y, en respuesta, estableció objetivos más limitados.  Sin embargo, seguimos comprometidos con los objetivos más amplios articulados en la resolución de la Convención de 2019, por lo que nos dimos cuenta de que necesitábamos reestructurar nuestro esfuerzo, adoptar objetivos más limitados durante este tiempo y también desarrollar los recursos para completar la agenda más amplia establecida por la Convención. En consecuencia, formamos un equipo ejecutivo más pequeño que se centró en lo que hemos llegado a creer que es la base sobre la que debe construirse nuestra labor: la comprensión de la amplitud y profundidad de las perspectivas, deseos y necesidades de la amplia diversidad de jóvenes adultos que hay entre nosotros, y las formas en que han encontrado que la iglesia responde u obstaculiza sus viajes espirituales.  

Nuestro primer proyecto ha sido producir un video para la Convención que comienza a crear conciencia de la diversidad de perspectivas de los jóvenes adultos, con la Rev. Helena Martin obteniendo fondos de la Sociedad de Evangelismo Episcopal para los costos de producción.  Cabe destacar que, en este caso, todos los entrevistados son episcopales comprometidos.

Creemos que es un buen comienzo, pero también creemos que solo a través de una comprensión más profunda de la diversidad de las voces de los jóvenes adultos podremos entonces plantear propuestas prácticas sobre cómo la iglesia necesita cambiar para incluir a los jóvenes adultos en nuestra vida común. Dada la escasez de jóvenes adultos en la ECCT en la actualidad, especialmente los que no forman parte del pequeño grupo de los más comprometidos con la iglesia, ahora entendemos que se necesitará un mayor esfuerzo para acceder y aprender de estos grupos de jóvenes adultos menos conectados de lo que habíamos previsto originalmente.

También entendemos que debemos reunir la mejor información disponible sobre las estrategias exitosas que las comunidades individuales y las diócesis están empleando para involucrar a los jóvenes adultos en su vida común, y que esto también requerirá un esfuerzo mayor que el anticipado, especialmente mientras nuestros comprometidos miembros del Equipo Especial continúan navegando las exigencias de sus propias vidas parroquiales y comunitarias en estos tiempos. Por consiguiente, esperamos continuar nuestro trabajo por lo menos un año más con un nuevo proyecto de recopilación de información en toda la ECCT y otras diócesis sobre estrategias exitosas para involucrar y empoderar a los jóvenes adultos en la vida de la iglesia. Este proyecto se describe con mayor detalle en nuestra Resolución para continuar y completar la labor del Equipo Especial de Jóvenes Adultos de la ECCT para la próxima 236ª Convención Anual de la Iglesia Episcopal en Connecticut.

Los miembros del YATF estamos entusiasmados con el trabajo que le espera a nuestro equipo especial y a la ECCT al abrazar una iglesia emergente que puede incluir los profundos dones y capacidades de los jóvenes adultos.

Presentado por los cofacilitadores del Equipo Especial de Jóvenes Adultos

El Rev. John Kennedy
La Rev. Helena Martin
Whitney Batson